“Carstensz, mi reto más complicado”: Elena Amezcua

“Carstensz, mi reto más complicado”: Elena Amezcua

 

La alpinista mexicana Elena Amezcua regresó a nuestro país, después de alcanzar con éxito la quinta cumbre en su carrera: la Pirámide de Carstensz, la montaña insular más alta del mundo en la isla de Nueva Guinea, Oceanía.

Antes, Amezcua había ascendido al Monte Kilimanjaro, en África; al Cerro Aconcagua, en Argentina; al Monte McKinley, en Alaska; y al Monte Elbrus, en Rusia.

Tras revelar que ha sido el desafío más grande de su trayectoria, Elena compartió parte de los momentos complicados que vivió para completar su aventura; no obstante, su ánimo nunca decayó.

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La montaña más complicada…
“Uno habla de las montañas pensando que la altura es proporcional a la dificultad… esta montaña, para mí, ha sido la más difícil de todas, con sus apenas 4,884 msnm. Primero, por el camino hacia el campo base, 5 días cruzando la selva, mermaron mi fuerza y mi ánimo. Al segundo día, se infectaron las ampollas que me habían salido, imposibilitándome caminar sin tener que soportar un intenso dolor. Aun así, al sexto día, me fui hacia la cumbre. Pese al dolor, gocé increíblemente ese día, disfruté escalar esa montaña que tanto dolor me estaba causando”.

Llegar a la cumbre, un gran compromiso…
“Desde que empieza el viaje, pensar en llegar a la cumbre es un gran compromiso que debo cumplir, o al menos, hacer hasta lo imposible para cumplirlo. Mucha gente me apoya en México y sólo pienso en ellos, sé que esperan cada día para poder ver nuestra bandera mexicana en lo más alto de cada montaña. Mi satisfacción de lograrlo es tan grande, porque es la satisfacción y el orgullo de toda mi gente”.

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Caminata de más de 100km por la selva…
“Son más de 100 kilómetros para llegar al campo base, podría sonar poco si se comparan con un ultramaratón, ya que éstos se dividen en 5 días. Pero avanzar entre la selva, con lodo más arriba de las rodillas, durante 15 horas promedio por día, al menos, para mí, fue lo más duro con lo que me he enfrentado. Del campo base a la cumbre, fueron poco menos de 8 horas”.

18 de octubre, el gran día…
“Cinco días cruzar la selva, ocho horas de escalada hasta la cumbre y casi 12 horas para bajar al campo base, ya que mis pies a cada paso estaban peor. La llegada a la cumbre fue a las 7:45 am del día 18 de octubre (horario local).

“Cuando llegué al campo base, los guías tenían un teléfono satelital para informar del regreso de cada uno de los miembros de la expedición. Y a su vez, Carstensz-Expeditions informó a México en ese momento, para poder dar la noticia en mi página de Facebook en tiempo real”.

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Vinson y Everest, los siguientes retos…
“Principalmente, continuar con las dos montañas que faltan para completar mi proyecto de las siete cumbres: Vinson y Everest. Tengo mucho por trabajar, en cada montaña me voy dando cuenta qué aspectos son los que debo tomar en cuenta para una mejor preparación, cuáles han sido mis errores o simplemente los puntos donde debo poner mayor atención y esfuerzo. Ahora regreso a mis entrenamientos en Sport City, y junto a mis entrenadores, empezaremos a trabajar sobre aquellos puntos”.

Por Mario Rincón C.

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